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El interés por la gestión de residuos es cada vez mayor porque la sociedad empieza a ser consciente de que los recursos naturales son escasos y limitados

“Sogama es mucho más que una industria, pues, en su condición de servicio público, también lleva a cabo una importante tarea en el ámbito de la educación, formación y concienciación ambiental que la población ya reconoce y valora”. Así lo manifestó su presidente, Javier Domínguez Lino, en el programa radiofónico Ecovoz, al que calificó como un importante instrumento de sensibilización social en torno al desarrollo sostenible.

En el transcurso de su entrevista, Domínguez aludió a las distintas acciones e iniciativas que la compañía lleva a cabo en la divulgación ambiental, pudiendo destacar el programa de visitas al Complejo Medioambiental de Cerceda, por el que han pasado más de 84.000 personas interesadas en conocer sus procesos, así como el potencial de los residuos en la economía circular.

Tras el parón obligado por la pandemia, este programa regresó, si cabe, con más fuerza, habiendo implantado, para los menores de edad, y por razones operativas y de seguridad, una visita virtual con gafas inmersivas 360º, calificada por los participantes como una experiencia única que permite acceder a aquellos rincones del Complejo que no es posible ver en un recorrido a pie. Constituye, a juicio del máximo responsable de la Sociedad, todo un ejemplo de transparencia institucional.

Red pública para la valorización de la materia orgánica

El presidente de Sogama también se ha referido a la red de infraestructuras para la valorización de la materia orgánica mediante su compostaje y que precisamente se puso en marcha para ayudar a los ayuntamientos, que son quienes tienen las competencias en materia de residuos, a dar debido cumplimiento a sus obligaciones legales. Tal y como apuntó “No debemos olvidar que, desde el 31 de diciembre de 2023, los entes locales tienen la obligación de implantar la recogida diferenciada de la materia orgánica”.

Con una inversión de 45 millones de euros, de los cuales 30 millones han procedido de los Fondos Europeos, esta red está conformada por 17 instalaciones (4 plantas de biorresiduos: Cervo, en Lugo; Verín, en Ourense; Cerceda, en A Coruña; y Vilanova de Arousa; en Pontevedra) y 13 plantas de transferencia de apoyo que cuentan con una tolva específica para el trasvase de los residuos orgánicos.

El objetivo es que la práctica totalidad de los 295 ayuntamientos adheridos a Sogama, dispongan de una planta de biorresiduos o de transferencia a menos de 50 km de distancia, ayudándoles de esta forma a reducir costes, tanto ambientales y económicos.

Tradición renovada

Asimismo, Domínguez lino habló del compostaje doméstico como complemento al industrial y, en este sentido, expuso que, desde hace años, Sogama lidera en Galicia un programa de autocompostaje al que están adscritas 467 entidades (228 ayuntamientos, 207 centros educativos y 32 colectivos sociales) entre las que la empresa ha repartido cerca de 22.000 compostadores de forma gratuita, además de impartir la formación correspondiente.

Al respecto, manifestó que “funciona francamente bien porque se trata de recuperar una práctica tradicional en el rural gallego, con la particularidad de que el autocompostaje cumple perfectamente el principio de proximidad, es decir, el ciudadano gestiona los residuos orgánicos en su propia vivienda, transformándolos en un abono natural de alta calidad que regresa a la tierra en forma de fertilizante para dar una nueva vida. Es, en esencia, el ciclo de la naturaleza”.