España impulsa la eficiencia energética en industria y servicios con 500 millones de euros en ayudas
El Gobierno destinará 500 millones de euros a reforzar la eficiencia energética en dos sectores clave: la industria y el terciario. El objetivo es avanzar en la reducción del consumo energético, mejorar la competitividad empresarial y cumplir con los compromisos europeos en materia de sostenibilidad y ahorro de energía.
De este presupuesto, 300 millones se orientarán al sector industrial, con especial atención a proyectos de mejora tecnológica en equipos y procesos productivos, capaces de acreditar ahorros superiores al 10 %, así como a la implantación de sistemas de gestión energética en pymes y grandes empresas.
Por su parte, el sector terciario recibirá 200 millones a través del programa PREE terciario, destinado a la rehabilitación energética de edificios como centros administrativos, sanitarios, docentes, deportivos, culturales, comerciales, residenciales públicos o de transporte. En este caso, las actuaciones deberán garantizar un ahorro mínimo del 20 %, mediante mejoras en la envolvente térmica, instalaciones de calefacción y climatización, iluminación eficiente y sistemas de automatización y control.
Los fondos, que se otorgarán a fondo perdido, serán gestionados por las comunidades autónomas y Ceuta y Melilla, responsables de publicar las convocatorias y evaluar los proyectos. El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), dependiente del MITECO, supervisará la coordinación presupuestaria y los resultados energéticos.
Las ayudas estarán abiertas a una amplia gama de beneficiarios: desde personas físicas con actividad económica hasta empresas, cooperativas, comunidades energéticas o de propietarios, y entidades de la economía social.
Estos programas se integran en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2023-2030, y contribuirán al cumplimiento de la Directiva Europea 2023/1791, que exige mayores esfuerzos en eficiencia energética. La importancia es clara: la industria representa alrededor del 25 % del consumo energético final en España, y el sector terciario, un 13 %. Además, los edificios son responsables de un 30 % de la energía final consumida, lo que convierte su rehabilitación en una prioridad para alcanzar los objetivos climáticos de 2030.
Con esta medida, España da continuidad a iniciativas previas como el Real Decreto 263/2019, que permitió realizar más de 2.600 proyectos de ahorro energético en la industria, consolidando el compromiso con una economía más sostenible y competitiva.

