Europa refuerza la estabilidad del mercado de carbono para sostener la descarbonización
La Comisión Europea ha presentado una primera medida concreta para reforzar el Sistema de Comercio de Emisiones de la Unión Europea (EU ETS), mediante una propuesta de modificación de la Decisión sobre la Reserva de Estabilidad del Mercado (MSR). El objetivo es aumentar la estabilidad y la previsibilidad del mercado del carbono en un contexto marcado por la volatilidad de los precios de la energía y las tensiones geopolíticas.
La propuesta, anunciada el 1 de abril de 2026, plantea detener el actual mecanismo de invalidación automática de los derechos de emisión acumulados en la reserva por encima de los 400 millones. Con el sistema vigente, esos derechos se cancelan de forma anual; con la modificación planteada por Bruselas, podrían mantenerse como un colchón para apoyar la estabilidad futura del mercado.
La Reserva de Estabilidad del Mercado funciona como un instrumento regulador de la oferta de derechos de emisión dentro del ETS. Cuando hay demasiados derechos en circulación, la reserva retira parte de ellos del mercado; cuando se produce escasez, los libera. Según la Comisión, esta arquitectura basada en reglas ha sido clave para reforzar la resiliencia del sistema y preservar su carácter de instrumento de mercado.
Bruselas defiende que el ETS sigue siendo una herramienta central para la descarbonización de la economía europea. En su comunicación oficial, la Comisión señala que, principalmente gracias a este sistema, las emisiones internas de la UE se redujeron un 39% mientras la economía creció un 71% entre 1990 y 2024.
El ajuste propuesto pretende preparar mejor la MSR ante posibles cambios del mercado en las próximas décadas, incluida una eventual escasez de oferta. La Comisión subraya que la reforma no altera el diseño esencial del mecanismo, sino que refuerza su capacidad para ofrecer mayor estabilidad y previsibilidad sin comprometer la integridad del EU ETS.
La MSR está operativa desde 2019, aunque fue establecida legalmente en 2018 como respuesta al importante excedente de derechos de emisión acumulado tras la crisis financiera de 2008 y la elevada entrada de créditos internacionales. Ese exceso había debilitado el precio del carbono y reducido la señal económica para invertir en reducción de emisiones.
Según los datos oficiales de la Comisión, el excedente de derechos en el mercado superó los 2.100 millones en 2013. Desde la entrada en funcionamiento de la MSR, el sistema ha retirado derechos de las subastas cada año y ha contribuido a reducir ese volumen. En 2024, el excedente se situó en 1.140 millones de derechos. Además, en 2023 se invalidaron 2.500 millones de derechos, a los que se sumaron otros 381 millones en 2024 y 271 millones en 2025.
El procedimiento legislativo continúa ahora en el Parlamento Europeo y el Consejo, que deberán tramitar la propuesta mediante el procedimiento legislativo ordinario. Paralelamente, la Comisión mantiene previsto para julio de 2026 un examen exhaustivo del EU ETS, revisión que incluirá posibles ajustes adicionales para garantizar que la MSR siga siendo adecuada para la próxima década.
En términos prácticos, esta propuesta envía una señal clara al mercado europeo del carbono: la UE quiere preservar el papel del ETS como motor de la transición climática, pero al mismo tiempo dotarlo de mayor capacidad de respuesta ante escenarios de tensión o incertidumbre. Esa lectura es una inferencia razonable a partir del contenido oficial de la propuesta y del calendario de revisión anunciado por la Comisión.

