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Galicia impulsa el saneamiento y la protección fluvial con un ambicioso refuerzo presupuestario para 2026

Las inversiones priorizarán el abastecimiento en núcleos rurales, el apoyo a concellos y particulares, y la conservación de ecosistemas fluviales.

La gestión del agua en Galicia da un paso firme hacia la sostenibilidad y la resiliencia climática con el anuncio de un importante refuerzo presupuestario por parte de Augas de Galicia para el ejercicio 2026. El organismo hidráulico contará con 151,7 millones de euros, un 5,5 % más que en 2025, destinados a mejorar las infraestructuras de saneamiento y abastecimiento, apoyar a entidades locales y particulares, y proteger los ecosistemas fluviales gallegos.

Uno de los ejes destacados del presupuesto es el fuerte incremento en las ayudas para municipios, particulares y comunidades de usuarios, que alcanzan los 12,6 millones de euros, un 70 % más que en el ejercicio anterior. Estas subvenciones están orientadas a facilitar diagnósticos sobre el estado de las redes de agua, reparar fugas, acometer pequeñas obras y mejorar la eficiencia de los servicios, una línea especialmente relevante en concellos con recursos limitados.

En la presentación parlamentaria, el director de Augas de Galicia, Roi Fernández, subrayó que aunque la competencia de la gestión recae en los concellos, la Xunta continuará apoyándolos técnica y financieramente para alcanzar estándares más elevados de servicio y sostenibilidad.

Apuesta decidida por el ámbito rural

En coherencia con la estrategia de cohesión territorial, se destinarán 17,8 millones de euros a los núcleos rurales, lo que supone un incremento del 40 % respecto a 2025. Esta inversión se aplicará tanto en la mejora del abastecimiento en zonas dispersas como en el refuerzo de redes de los grandes núcleos con entorno rural, como Ferrol, Santiago o Lugo.

Entre las actuaciones previstas destacan importantes obras de abastecimiento en Ribadeo y Trabada (8,5 M€), Valdoviño (1,5 M€), Friol (0,6 M€), así como en instalaciones clave como la potabilizadora de O Salnés (6 M€) o la de la ría de Arousa (10,8 M€).

Por otro lado, se intensifican las intervenciones en saneamiento con proyectos en marcha y nuevos compromisos en depuradoras como Foz (14,1 M€), Sada (12,5 M€), Noia (3,5 M€), Arcade (13,6 M€), Vilagarcía (31,3 M€), Cee–Corcubión (13,9 M€) o Lalín (27,6 M€), consolidando un mapa de actuación que abarca toda la comunidad.

Protección de ríos y concienciación ambiental

La conservación del patrimonio hídrico también gana peso en los planes del próximo año. Se reserva una partida de 17 millones de euros para proteger los ecosistemas fluviales, un 12,4 % más que en 2025. De ellos, 3,16 millones de euros se destinarán directamente al mantenimiento y conservación de cauces, con un aumento del 17 %.

Como novedad, se pondrá en marcha un programa pionero de voluntariado ambiental centrado en el cuidado de las riberas, involucrando a la ciudadanía en la preservación de los entornos fluviales, que son vitales para la biodiversidad y la adaptación al cambio climático.

Además, se lanzará la iniciativa “Lecer nos ríos”, dotada con 1 millón de euros, que busca fomentar el disfrute responsable de los espacios fluviales a través de festivales, actividades deportivas y eventos de sensibilización.

Formación y resiliencia climática

El presupuesto contempla también medidas para formación técnica y divulgación ciudadana, así como políticas activas de prevención frente a riesgos climáticos, con el objetivo de aumentar la resiliencia hídrica de Galicia. La gestión eficiente del agua se plantea como una herramienta clave para hacer frente a sequías, inundaciones y otras amenazas climáticas emergentes.

Con estas líneas de acción, Augas de Galicia consolida su papel como motor de la transición hídrica en la comunidad, promoviendo un modelo que combina eficiencia, equidad territorial y respeto por el entorno natural. Un esfuerzo sostenido que refuerza el compromiso de Galicia con una gestión pública del agua centrada en el desarrollo sostenible y la adaptación al futuro climático.