Noticias Galicia

Galicia mantuvo una buena calidad del aire en 2024, con mejoras respecto al año anterior

Galicia registró en 2024 una calidad del aire buena y estable en todas sus zonas urbanas, rurales e industriales, según recoge el Informe anual de la calidad del aire elaborado por MeteoGalicia. Ninguna de las estaciones de medición superó los valores límite establecidos para la protección de la salud humana, y se observa incluso una ligera mejora respecto al año anterior.

La Rede de Calidade do Aire de Galicia, compuesta por 47 estaciones públicas y privadas —una cifra superior a la media nacional—, sirvió de base para este análisis. La red cubre todo el territorio gallego y clasifica sus estaciones según el origen de las emisiones (tráfico, industriales o de fondo) y el tipo de zona (urbana, suburbana o rural). En 2024, se incorporaron nuevos puntos de control como las estaciones industriales-rurales de Vilar (Lugo) y Monte Xalo (Cerceda), así como la estación de A Cabana, ahora integrada en la red pública.

Entre los contaminantes más vigilados, las partículas PM2,5 mostraron una evolución especialmente positiva: el porcentaje de población expuesta a niveles por debajo del umbral de evaluación subió del 72% en 2023 al 96% en 2024. Por su parte, las partículas PM10 presentaron algunas superaciones puntuales del valor límite diario, pero siempre dentro de lo permitido por la normativa.

En cuanto al ozono troposférico, todas las estaciones evaluadas estuvieron por debajo del umbral que obliga a informar a la población, y también se respetaron los límites para la protección de la vegetación y ecosistemas.

Además del seguimiento en tiempo real, Galicia dispone del único laboratorio autonómico acreditado para el análisis de contaminantes no mayoritarios en aire: el Laboratorio de Medio Ambiente de Galicia, lo que refuerza su capacidad técnica y científica.

De cara a 2030, año en el que entrará en vigor la nueva Directiva europea sobre calidad del aire con límites más restrictivos, Galicia parte de una posición favorable, aunque se reconoce la necesidad de seguir trabajando en determinados parámetros para cumplir con los estándares más exigentes.

Este informe confirma que Galicia avanza en la vigilancia ambiental y la protección de la salud pública, combinando tecnología, redes de control y capacidades científicas para garantizar un aire limpio y de calidad para toda la ciudadanía.