Galicia refuerza el control de sus depuradoras urbanas para garantizar la calidad del agua y reducir la huella hídrica
La gestión eficiente del agua da un paso más en Galicia con la licitación de un nuevo servicio técnico para el control y seguimiento de 127 estaciones depuradoras urbanas repartidas por toda la comunidad. Esta actuación busca mejorar la calidad de las aguas residuales tratadas y apoyar técnicamente a los ayuntamientos titulares de estas infraestructuras, con especial atención a la eficiencia, sostenibilidad y cumplimiento normativo.
Con un presupuesto inicial de más de 3,8 millones de euros y una duración prevista de 24 meses, el contrato incluye trabajos de asesoramiento técnico, inspección, toma de muestras, analíticas y generación de informes periódicos sobre el estado y funcionamiento de las plantas depuradoras. Esta iniciativa se enmarca dentro de una estrategia más amplia orientada a modernizar la gestión del ciclo del agua y apoyar a las entidades locales en el ejercicio de sus competencias.
Las estaciones depuradoras que se beneficiarán del servicio dan cobertura a aglomeraciones urbanas de más de 2.000 habitantes equivalentes y se distribuyen en las cuatro provincias gallegas: 63 en A Coruña, 25 en Lugo, 13 en Ourense y 26 en Pontevedra.
Entre las acciones más destacadas, se encuentra también la mejora y evolución de la herramienta informática SICEDAR (Sistema de Información de Control de Estaciones Depuradoras), plataforma que centralizará todos los datos obtenidos y permitirá una gestión más precisa y transparente de las actuaciones.
Este contrato no solo mejora la supervisión ambiental, sino que contribuye directamente a reducir la huella hídrica, optimizando el saneamiento y depuración a escala local, y garantizando que las aguas vertidas al medio natural cumplan con los estándares de calidad ambiental europeos.
La medida se suma al esfuerzo inversor en la mejora de las infraestructuras hidráulicas, que en 2025 alcanzará los 144 millones de euros en el presupuesto del ente gestor del agua en Galicia, con un incremento del 5 % respecto al año anterior. Estos fondos también se destinan a proyectos de saneamiento, abastecimiento, formación técnica, mapas de riesgo climático o corredores verdes para prevenir taponamientos e inundaciones.
Con esta licitación, Galicia refuerza su compromiso con la seguridad hídrica, la salud ambiental y la transición ecológica, poniendo el foco en la innovación, la digitalización y la cooperación institucional como pilares para una gestión integral del agua más resiliente frente al cambio climático.

