Galicia refuerza la recuperación de bosques de kelp en la costa lucense como defensa natural frente al cambio climático
Los bosques submarinos de algas laminarias (kelp), considerados auténticas joyas ecológicas del litoral, están siendo objeto de una ambiciosa acción de restauración frente a la costa de Lugo. Esta actuación se enmarca dentro de un proyecto integral de conservación de ecosistemas marinos en Galicia, financiado con fondos Next Generation EU y con una inversión total de 4,46 millones de euros.
La técnica utilizada, conocida como “green gravel” (graba verde), consiste en el cultivo en laboratorio de esporas de algas sobre pequeños fragmentos de roca que luego son depositados manualmente en el fondo marino por equipos de buceo especializados. Estas rocas sembradas permiten que las algas crezcan y se fijen al sustrato de manera natural, recuperando zonas degradadas y generando nuevos bosques marinos.
La última intervención tuvo lugar en las inmediaciones de O Vicedo, dentro de la Zona de Especial Conservación (ZEC) Costa Marina Occidental, y cuenta con la colaboración de la Universidade da Coruña. Con esta ya son cuatro las zonas del litoral gallego en las que se ha aplicado esta técnica, sumándose a intervenciones anteriores en las ZEC de Costa da Vela, Ons-O Grove y Complejo Húmedo de Corrubedo. Las próximas repoblaciones están previstas en Costa Ártabra y Ortigueira-Mera.
El objetivo general del proyecto es mejorar el estado de conservación de hábitats marinos prioritarios en 12 ZEC de Galicia, en el marco de la Red Natura 2000. Además del refuerzo de las laminarias, el plan incluye otras acciones como el fomento de la cría de aves en peligro de extinción, la eliminación de especies invasoras y la retirada de basura marina, contribuyendo así a una gestión integral de la biodiversidad costera.
La importancia ecológica del kelp es incuestionable: se trata de una especie clave en la lucha contra el cambio climático, gracias a su capacidad para capturar carbono atmosférico, proteger la línea de costa frente a la erosión y ofrecer hábitats esenciales para muchas especies marinas. Sin embargo, factores como el cambio climático, la sobrepesca, la contaminación o la proliferación de especies exóticas han provocado su declive en diversas zonas del planeta, incluida Galicia.
Las primeras observaciones indican que las algas sembradas ya están creciendo, lo que demuestra la viabilidad de esta técnica de restauración. Se espera que los nuevos bosques marinos generados conserven sus funciones ecológicas, sirvan como barrera natural ante fenómenos extremos y ayuden a mantener la calidad del agua y la biodiversidad del ecosistema costero.
Con esta intervención, Galicia da un paso más en su compromiso con la resiliencia climática, la restauración de hábitats y la recuperación de servicios ecosistémicos marinos, consolidándose como territorio pionero en soluciones basadas en la naturaleza.

