La ciudadanía recupera el compostaje tradicional con éxito en Monterrei, Cualedro y Laza
La Mancomunidad de Verín celebra los buenos resultados del primer año del programa de compostaje doméstico de SOGAMA, con 90 familias implicadas y un alto nivel de satisfacción vecinal.
Un año después de su puesta en marcha, el programa de compostaje doméstico en los concellos de Monterrei, Cualedro y Laza ha demostrado ser una herramienta eficaz para fomentar la autogestión de la materia orgánica en el entorno rural. Con cerca de un centenar de familias participantes, la iniciativa ha permitido recuperar una práctica ancestral gallega con el apoyo de tecnología moderna que facilita y optimiza el proceso.
Los entes locales desplegaron una intensa campaña informativa a través de sus canales digitales, bandos tradicionales y reuniones vecinales para dar a conocer el proyecto. Durante estos encuentros, además de explicar la correcta separación de residuos orgánicos y sus beneficios ambientales y económicos, se recogieron las solicitudes de participación. Las condiciones requeridas incluían residir en vivienda unifamiliar y contar con terreno donde aplicar el compost resultante.
El seguimiento técnico fue una pieza clave del programa. Los hogares recibieron visitas periódicas de profesionales para asesorar sobre la ubicación ideal del compostador —protegido de la intemperie y en contacto con la tierra— y sobre las buenas prácticas de compostaje, desde el control de la humedad y el oxígeno hasta la correcta selección de residuos a introducir.
A nivel medioambiental, el impacto es claro: al gestionar la fracción orgánica —que representa entre el 37% y el 40% del peso de la bolsa de basura doméstica— en origen, se reduce significativamente el volumen de residuos enviados al tratamiento final. Además, el compost generado ha demostrado ser un abono natural de alta calidad, beneficioso para la agricultura y la jardinería, y capaz incluso de proteger cultivos frente a plagas.
Los participantes valoraron muy positivamente el programa, destacando la comodidad y eficiencia del compostador de 400 litros suministrado a cada familia. Esta herramienta les permitió mantener viva una tradición del rural gallego, como es la reutilización de residuos orgánicos, de una manera más limpia, sencilla y eficaz.
Esta experiencia demuestra que con implicación vecinal, asesoramiento técnico y herramientas adecuadas, es posible transformar los hábitos de gestión de residuos y avanzar hacia un modelo más sostenible desde lo local. La Mancomunidad de Verín se consolida así como ejemplo de compromiso ambiental y acción ciudadana en Galicia.

