La economía circular abre nuevas oportunidades para transformar el modelo industrial en Galicia
El momento actual, marcado por la escasez y el encarecimiento de materias primas a nivel global, impulsa una transformación industrial que apuesta por la recuperación de recursos, el ecodiseño y la ecoinnovación como claves para generar nuevas vías de negocio.
Durante un encuentro celebrado recientemente sobre las capacidades de tratamiento de residuos industriales en Galicia, se puso de relieve la importancia de optimizar el uso de materiales y revalorizar subproductos que hasta ahora eran desechados. Este enfoque no solo responde a una necesidad ambiental, sino también a una oportunidad estratégica para aumentar la competitividad de las empresas y reducir su dependencia de recursos externos.
Las tasas actuales de recuperación y reciclaje de residuos industriales en España se sitúan por debajo de la media europea, lo que evidencia la urgencia de reforzar la colaboración público-privada y de fomentar modelos de producción basados en la circularidad. En este contexto, el sector está llamado a liderar una transición que requiere innovación, conocimiento técnico y una planificación compartida.
En este proceso, se identifican varios retos: desde los altos costes energéticos hasta el desequilibrio entre el precio de materiales reciclados y vírgenes, pasando por la falta de infraestructuras específicas o la escasa demanda de productos reciclados. Superarlos exige medidas concretas como incentivos, marcos regulatorios estables y un cambio cultural que active tanto a productores como a consumidores.
El Plan de Residuos Industriales de Galicia 2030 articula esta transformación, orientando la planificación hacia una gestión más eficiente y preventiva de los residuos. Durante el encuentro, se presentaron las líneas estratégicas del plan y se propuso la creación de un grupo técnico de trabajo estable que permita analizar en profundidad la situación del tratamiento de residuos industriales, identificar fracciones problemáticas o emergentes y detectar infraestructuras necesarias aún no implantadas.
Este grupo técnico facilitará también el diseño de una hoja de ruta con criterios objetivos que ayude a definir nuevas inversiones y actuaciones. Asimismo, establecerá un canal de diálogo permanente entre administración y operadores del sector, clave para avanzar hacia una economía circular industrial que transforme el territorio y su tejido productivo.

