La valorización de excedentes alimentarios gana impulso con nuevas medidas para prevenir residuos
Ribadumia se convirtió en escenario de un nuevo avance hacia un modelo alimentario más eficiente y sostenible con el anuncio de la próxima adjudicación del contrato para redactar el Plan de prevención y gestión del residuo alimentario, una iniciativa que contará con un presupuesto inicial estimado de cerca de 170.000 euros.
Durante su visita a las instalaciones de Kiwi Atlántico y Galilyo-Liofilizaciones, la conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ángeles Vázquez, explicó que este plan permitirá elaborar un diagnóstico específico sobre la generación de residuo alimentario en Galicia y desarrollar, por primera vez, un proyecto estadístico con datos propios y homogéneos de la comunidad. De este modo, se creará una base de datos fiable que sirva de apoyo tanto para la diagnosis como para el diseño posterior de iniciativas concretas.
El objetivo del futuro plan será impulsar medidas orientadas a promover buenas prácticas y prevenir la generación de residuos alimentarios, fomentando el aprovechamiento de los alimentos y reduciendo el desperdicio. Además, contemplará iniciativas de economía circular con mecanismos para disminuir estos residuos, actuando sobre aspectos como la prevención en los procesos productivos y la racionalización del envasado.
En este contexto, la titular autonómica puso en valor la colaboración del tejido productivo para avanzar hacia un modelo de economía circular centrado en la prevención, el mejor aprovechamiento de los recursos y la optimización de la gestión cuando el desecho ya existe. La visita sirvió también para destacar el proyecto piloto impulsado por Kiwi Atlántico y Galilyo, basado en la liofilización alimentaria, una técnica de conservación que elimina el agua de los alimentos mediante congelación y sublimación.
Gracias a esta solución tecnológica, Galilyo transforma los excedentes alimentarios de Kiwi Atlántico en productos de alto valor añadido, como snacks de fruta liofilizada. La iniciativa se presenta como un ejemplo práctico de circularidad, al dar una nueva vida a productos que, pese a ser aptos para el consumo, a menudo quedan fuera de los circuitos comerciales por motivos estéticos, logísticos o por excedente de producción.
Según se expuso durante la visita, esta experiencia contribuye a un sistema alimentario más eficiente y sostenible, revalorizando alimentos que de otro modo se convertirían en residuos. Además, refuerza la idea de que sostenibilidad y rentabilidad pueden ir de la mano, integrando innovación, control de calidad y aprovechamiento de recursos a lo largo de toda la cadena.
En el caso de Kiwi Atlántico, esta estrategia permite consolidar su compromiso con la sostenibilidad desde la plantación hasta la distribución comercial, completando la cadena de circularidad con el aprovechamiento de los excedentes mediante la actividad de Galilyo, empresa promovida por Essence Food e integrada en el grupo empresarial.
La iniciativa también permite comprobar la viabilidad de una solución industrial orientada a transformar excedentes alimentarios de productores, transformadores, distribuidores y grandes superficies en nuevos productos de valor añadido. Se trata, por tanto, de una propuesta que abre nuevas oportunidades para reducir el desperdicio alimentario y avanzar hacia una economía más circular y eficiente.

