Nacen en Valencia los primeros escribanos palustres iberorientales criados en cautividad en España
Esta semana se ha logrado un hito en la conservación de la biodiversidad española: han nacido en cautividad los primeros polluelos de escribano palustre iberoriental (Emberiza schoeniclus witherbyi) en el Centro de Recuperación de Fauna de El Saler, en Valencia. Se trata de la primera reproducción exitosa de esta subespecie en instalaciones controladas dentro del territorio nacional, un paso clave para frenar su alarmante declive.
Una especie en situación crítica
El escribano palustre iberoriental está catalogado como «En peligro de extinción» en el Catálogo Español de Especies Amenazadas. El último censo, realizado en 2020, estimó entre 238 y 244 parejas reproductoras, lo que supone una caída del 30% respecto a los datos de 2005. Esta regresión histórica está estrechamente ligada a la pérdida y transformación de los humedales, su hábitat esencial, debido a la desecación, la extracción intensiva de agua y la contaminación derivada del uso de pesticidas y fertilizantes.
Un programa pionero de cría y reintroducción
Desde 2020, un grupo técnico interautonómico en colaboración con centros científicos ha impulsado un programa piloto de cría en cautividad como parte de una estrategia integral para reforzar la población silvestre y reintroducir la especie en áreas de las que ha desaparecido. Este trabajo ha culminado ahora con el nacimiento de varios ejemplares, lo que eleva a siete el número total de individuos en cautividad.
Los ejemplares fundadores fueron capturados en el Parque Natural de S’Albufera de Mallorca, uno de los últimos refugios conocidos de esta subespecie. Tras su traslado al centro de El Saler, se adecuaron instalaciones específicas que replican las condiciones naturales de su hábitat, incluyendo vegetación palustre y control ambiental, lo que ha permitido completar con éxito el ciclo reproductivo.
Futuro del programa
Los responsables del proyecto prevén incrementar el stock cautivo en los próximos años para disponer de una población viable que permita realizar reforzamientos y liberaciones en el medio natural. Paralelamente, se está elaborando una estrategia nacional de conservación ex situ y planes técnicos para optimizar el manejo reproductivo, el seguimiento post-liberación y la evaluación de resultados.
El Centro de El Saler, gestionado por la Generalitat Valenciana, se consolida así como una infraestructura clave para la conservación de especies amenazadas, fortaleciendo la cooperación entre comunidades autónomas y el ámbito científico.
Importancia ecológica y retos por delante
El escribano palustre iberoriental depende de humedales con agua permanente y vegetación específica, lo que hace que la fragmentación de sus hábitats aumente el riesgo de extinciones locales. Su conservación no solo requiere acciones sobre la especie, sino también una gestión activa de los ecosistemas húmedos que garantice agua suficiente, cobertura vegetal adecuada y control de amenazas químicas.
Este nacimiento es un ejemplo del impacto positivo que puede tener la combinación de conocimiento científico, gestión ambiental responsable y cooperación interterritorial para salvaguardar el patrimonio natural más amenazado de nuestro país.

