Se amplía el plazo para aplicar las normas de diligencia ambiental en baterías
Las nuevas exigencias europeas sobre trazabilidad y sostenibilidad en el sector de las baterías no serán obligatorias hasta agosto de 2027
El calendario para aplicar las obligaciones de diligencia debida en la fabricación de baterías en la Unión Europea se aplaza dos años. Esta prórroga tiene como objetivo dar más margen a fabricantes y exportadores para prepararse y adaptarse a las exigencias de sostenibilidad e información ambiental establecidas en el Reglamento de Baterías aprobado en 2023.
Esta medida se enmarca en el paquete europeo de simplificación normativa «Ómnibus IV», que busca reducir las cargas administrativas y mejorar la competitividad del tejido industrial, en especial de las pymes.
¿Qué cambia y por qué?
Las normas pospuestas obligan a los productores a:
- Aplicar políticas de diligencia debida en toda la cadena de valor.
- Verificar externamente sus prácticas medioambientales y de derechos humanos.
- Informar públicamente sobre cómo mitigan los impactos adversos de las baterías, especialmente en la gestión de residuos y materias primas críticas.
La entrada en vigor de estas medidas, prevista inicialmente para 2025, se retrasa hasta el 18 de agosto de 2027, debido a:
- La falta de organismos de verificación acreditados.
- La complejidad de los procesos de autorización.
- La necesidad de directrices claras para facilitar la aplicación por parte de las empresas.
Estas directrices deberán publicarse como muy tarde en agosto de 2026.
Hacia un marco más claro y accesible
Esta decisión forma parte de una estrategia más amplia para simplificar el marco regulador europeo, tal como reclaman numerosos informes y declaraciones, entre ellos el informe Letta sobre el Mercado Único y la Declaración de Budapest de 2024. El objetivo es garantizar normas más simples, predecibles y aplicables, sobre todo para las pequeñas y medianas empresas.

