Un impulso estratégico a la biodiversidad, la restauración ecológica y la economía circular en 2026
La planificación ambiental para 2026 refuerza de forma decidida la restauración de ecosistemas, la valorización de los servicios que presta la naturaleza y la transición hacia una economía circular, con una hoja de ruta que consolida el papel de la biodiversidad como eje del desarrollo sostenible.
El Patronato de la Fundación Biodiversidad ha aprobado su Plan de Actuación para 2026 en una reunión presidida por la vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen. Entre las prioridades para el próximo año figura la gestión de las convocatorias de ayudas vinculadas a los Marcos de Actuación de Doñana y del Mar Menor, consideradas ámbitos estratégicos de intervención.
En el caso de Doñana, se pondrán en marcha proyectos beneficiarios de nuevas convocatorias orientadas a la renaturalización de superficies agrícolas, dotadas con 28,5 millones de euros, así como otras específicas para impulsar la agricultura ecológica y los cultivos de secano. Para el Mar Menor, se destinarán 11,5 millones de euros a iniciativas dirigidas a recuperar su funcionalidad ecológica mediante la mejora ambiental de las prácticas ganaderas. Estas actuaciones refuerzan el compromiso con la restauración de humedales en situación crítica y con soluciones basadas en la naturaleza.
Otro de los ejes centrales del Plan de Actuación 2026 es la valorización económica de los servicios ecosistémicos forestales, como la captura y almacenamiento de carbono, la regulación del ciclo del agua y de los sedimentos o la protección del suelo frente a la erosión. En esta línea, la Fundación continuará promoviendo el compromiso del tejido empresarial con la conservación y restauración de la naturaleza, apoyándose en herramientas como la Iniciativa Española Empresa y Biodiversidad.
La economía circular ocupa también un lugar destacado en la planificación para 2026. A través de convocatorias específicas en sectores como el textil, el calzado o el plástico, se respaldarán proyectos innovadores que contribuyan a reducir la presión sobre los recursos naturales, minimizar la generación de residuos y avanzar hacia modelos productivos más sostenibles.
Durante los primeros meses de 2026 se activarán, además, nuevas iniciativas vinculadas al empleo verde y a la capacitación profesional, entre ellas una convocatoria de 5 millones de euros destinada a proyectos de restauración y recuperación en municipios afectados por la DANA. De forma paralela, continuará el impulso a la bioeconomía mediante fondos FEDER, con una convocatoria de 42,6 millones de euros, y se desarrollarán proyectos orientados a la infraestructura verde urbana, la generación de conocimiento para la conservación de la naturaleza y la restauración de hábitats y especies marinas.
El año 2026 será también clave para la economía azul y el empleo verde, con la resolución de convocatorias cofinanciadas por FEMPA y FSE+, como el Programa Pleamar y el Programa Empleaverde+, así como la continuación de más de un centenar de proyectos en ejecución orientados a la transición ecológica y la creación de empleo.
Este nuevo impulso se apoya en un hito reciente: la finalización en 2025 de más de 350 proyectos financiados en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, con una inversión global de 540 millones de euros. En 2026 se abordará la evaluación, liquidación y certificación de estos proyectos y se potenciará la transferencia del conocimiento generado por más de 700 entidades participantes.
Con este Plan de Actuación, la Fundación Biodiversidad consolida su papel como instrumento clave para movilizar fondos europeos y estatales, fortalecer alianzas con administraciones, empresas, entidades sociales y centros de investigación, y avanzar de manera integrada en la protección de la biodiversidad, la restauración ecológica y la transición hacia una economía más verde y resiliente.

