Una nueva planta de compostaje en Meis convierte los biorresiduos en recurso para el viñedo
Según la información facilitada, Galicia suma un nuevo paso en la valorización de sus residuos orgánicos con la autorización ambiental de una planta de compostaje de residuos no peligrosos en la parroquia de San Salvador, en el municipio de Meis. La instalación tratará restos vegetales agrícolas y biorresiduos de origen doméstico para transformarlos en compost destinado a las plantaciones de viñedo del promotor, así como a aprovechar los biorresiduos procedentes de la recogida municipal que sean aceptados.
La resolución emitida por la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático, publicada en el Diario Oficial de Galicia el 11 de noviembre de 2025, concluye que el proyecto no tendrá impactos significativos sobre el entorno siempre que se cumplan los condicionantes establecidos tanto en el documento ambiental presentado como en la propia resolución. Este pronunciamiento se enmarca en un procedimiento de evaluación de impacto ambiental simplificada, en el que la documentación fue sometida a participación pública —sin que se recibiese ninguna alegación— y a consulta de diez organismos interesados.
Fruto de estas consultas, se fijaron condicionantes adicionales a los previstos inicialmente en el programa de vigilancia ambiental. Las medidas se centran en ámbitos clave como la protección de la atmósfera, del suelo y de las aguas, la adecuada integración paisajística de la instalación y la salvaguarda del patrimonio natural y cultural. De este modo, la viabilidad ambiental del proyecto queda supeditada al estricto cumplimiento de estas obligaciones durante la construcción y explotación de la planta.
El proyecto prevé la construcción de las instalaciones de valorización en una parcela de 13,27 hectáreas, donde se ubicará una nave, diez silos de maduración y una balsa de aguas residuales y lixiviados, que en conjunto ocuparán más de 3.460 m². El objetivo es claro: transformar restos vegetales agrícolas y biorresiduos domésticos en un compost que se utilizará como fertilizante en las plantaciones de viñedo de Bodegas Martín Códax, SAU, cerrando el ciclo entre producción agraria y gestión de los residuos orgánicos generados.
La autorización ambiental ahora concedida constituye un hito más dentro de la tramitación administrativa, pero no exime al promotor de obtener todas las licencias, permisos e informes legalmente exigibles para la ejecución y desarrollo de la iniciativa. Con esta planta de compostaje, Meis se posiciona como un ejemplo de cómo la gestión de biorresiduos puede orientarse hacia modelos de valorización que priorizan la prevención de impactos y la protección del entorno, integrando la actividad económica con una mayor responsabilidad ambiental.

