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Vecindario en acción: compostaje y educación ambiental para la gestión de residuos en Galicia

Dos iniciativas recientes muestran cómo la ciudadanía gallega se está implicando cada vez más en la gestión responsable de sus residuos: el impulso al compostaje doméstico en O Pino (A Coruña) y una intensa campaña de visitas formativas al complejo medioambiental de Cerceda SOGAMA por parte de vecinos de O Porriño (Pontevedra). Ambas actuaciones tienen un denominador común: acercar a las personas, de manera práctica y directa, a las soluciones reales para reducir residuos, reciclar más y avanzar hacia la economía circular.


Compostaje doméstico: cerrar el círculo de la materia orgánica en O Pino

Según la información facilitada, el municipio de O Pino se ha sumado al programa de compostaje doméstico que se desarrolla en Galicia con el objetivo de fomentar la autogestión de la materia orgánica y obtener, a partir de ella, un abono natural de alta calidad para huertos y jardines.

En esta primera fase, el ayuntamiento ha distribuido una veintena de compostadores de 400 litros, fabricados con materiales reciclados y reciclables, junto con el mismo número de cubos marrones de 10 litros para la recogida de la materia orgánica en el hogar. Estas unidades se han entregado a familias que residen en viviendas unifamiliares con terreno, lo que permite cerrar el ciclo: los restos de comida y poda se transforman en compost que vuelve al suelo, reduciendo residuos y mejorando la fertilidad de la tierra.

La iniciativa recupera una práctica tradicional del rural gallego —aprovechar los restos orgánicos como alimento para animales o para hacer compost—, pero con métodos más cómodos, higiénicos y eficientes. Para garantizar que el proceso se realice correctamente, técnicos especializados impartieron un curso de formación en el Centro Sociocultural Luis Seoane, donde explicaron:

  • Dónde colocar el compostador (en el exterior, protegido de las inclemencias y en contacto directo con la tierra).
  • Qué residuos orgánicos se pueden y no se pueden introducir.
  • Cómo controlar parámetros clave como oxígeno, temperatura y humedad para obtener un compost de calidad.

Además de los beneficios ambientales, la información facilitada subraya las ventajas económicas: al gestionar la materia orgánica en casa —que puede suponer alrededor del 40 % del peso de una bolsa de basura tipo— las familias utilizan menos el contenedor de la calle, se reduce el transporte de residuos y disminuyen las emisiones asociadas, así como la necesidad de tratamiento final en plantas industriales.

En el conjunto de Galicia, se indica que ya son 234 los ayuntamientos adheridos al programa de compostaje doméstico, además de numerosos centros educativos y colectivos sociales. En total, se han repartido cerca de 24.000 compostadores acompañados de material didáctico y divulgativo. Actualmente participan 489 entidades, entre municipios, centros educativos y asociaciones, consolidando una red creciente de hogares y comunidades que apuestan por el autocompostaje.


Visitas formativas: O Porriño se acerca al corazón del tratamiento de residuos

La educación ambiental también se refuerza mediante el contacto directo con las infraestructuras de gestión de residuos. Según la información aportada, más de un centenar de vecinos de O Porriño se desplazaron recientemente al Complejo Medioambiental de Cerceda para conocer de primera mano qué ocurre con los residuos que generan a diario y qué coste representa su gestión.

Estos viajes, organizados y financiados por el propio ayuntamiento, forman parte de una campaña de formación y sensibilización orientada a:

  • Reducir la producción de residuos en origen.
  • Fomentar la reutilización de productos, alargando su vida útil.
  • Incrementar el reciclaje, separando correctamente los materiales por tipología y depositándolos en el contenedor adecuado.

Durante la visita, los grupos fueron acompañados por educadores ambientales, que explicaron la problemática asociada al elevado volumen de residuos en las sociedades modernas y el papel que desempeñan las infraestructuras de tratamiento.

La experiencia combinó dos tipos de recorrido complementarios:

  • Visita virtual inmersiva: mediante gafas 360º, los participantes “entraron” en las diferentes plantas del Complejo de Cerceda y siguieron el itinerario del residuo desde su llegada hasta su salida convertido en recurso, ya sea como material clasificado listo para la industria recicladora o como energía eléctrica obtenida a partir de la fracción no reciclable.
  • Recorrido guiado a pie: que permitió apreciar la dimensión real de una instalación equipada con las últimas tecnologías para tratar más de 800.000 toneladas anuales de residuos procedentes de 295 ayuntamientos, entre ellos O Porriño.

Las jornadas incluyeron también una parte lúdica, para poner a prueba los conocimientos adquiridos, y un coloquio final en el que los asistentes compartieron observaciones, plantearon dudas sobre el contenedor adecuado para determinados residuos y reflexionaron sobre cómo mejorar sus hábitos en casa.


Dos caras de la misma transición: del cubo marrón al residuo como recurso

Las experiencias de O Pino y O Porriño muestran dos vías complementarias para avanzar hacia una gestión más sostenible de los residuos en Galicia:

  • Acción directa en el hogar, a través del compostaje doméstico, que transforma la fracción orgánica en un recurso valioso y reduce notablemente el volumen de basura a tratar.
  • Formación vivencial, mediante visitas a instalaciones de tratamiento, que permiten a la ciudadanía comprender los procesos, los costes y la importancia de separar correctamente en origen.

Ambas iniciativas tienen algo esencial en común: sitúan a las personas en el centro de la solución. Al ofrecer herramientas prácticas (compostadores, cubos marrones) y conocimiento (cursos, visitas guiadas, recursos didácticos), se facilita que cada vecino y vecina pase de ser un simple generador de residuos a convertirse en protagonista activo de la economía circular.