BiorresiduosEconomía CircularNoticias Galicia

Vigo refuerza su infraestructura para la gestión de biorresiduos y se suma a la red gallega de economía circular

La ciudad de Vigo cuenta ya con una planta de transferencia renovada y totalmente adaptada para el tratamiento de residuos orgánicos, culminando así una red de infraestructuras que acerca la gestión de biorresiduos a toda Galicia y favorece el cumplimiento de los objetivos ambientales marcados por la normativa europea.

Con una inversión superior a los 3,5 millones de euros, la planta ubicada en el barrio de Guixar ha sido acondicionada para asumir la recogida separada de los residuos orgánicos depositados en los contenedores marrones, permitiendo su posterior traslado a la planta de compostaje de Vilanova de Arousa, donde se transforman en abono orgánico de alta calidad.

Las actuaciones realizadas incluyeron la instalación de una moxega para el traspaso de materia orgánica, la renovación de la envolvente del edificio para mejorar el aislamiento acústico y estético, y la incorporación de nuevas tecnologías para la compactación y el transporte de residuos. Gracias a estas mejoras, la planta tiene ahora capacidad para gestionar más de 10.000 toneladas anuales de residuos orgánicos, que se suman a las más de 100.000 toneladas de fracción resto y 3.500 toneladas de envases ligeros que ya venía gestionando.

Esta intervención forma parte de un plan integral que ha supuesto una inversión global de 45 millones de euros en la creación de una red gallega de tratamiento de biorresiduos, formada por 13 plantas de transferencia y 4 plantas de compostaje (una por provincia), pensada para dar servicio a más de 2,2 millones de habitantes en 295 municipios adheridos.

El diseño de esta red ha priorizado la proximidad a los núcleos urbanos para reducir los costes logísticos y mejorar la eficiencia del sistema, garantizando que cada municipio tenga una instalación de compostaje o transferencia a menos de 50 km.

Además de la adaptación a la materia orgánica, se realizaron mejoras complementarias en la planta viguesa, como la renovación de sistemas eléctricos y de seguridad, la optimización del sistema de depuración y la habilitación de un nuevo vestuario para el personal, así como la mejora de la tercera línea de compactación y la adquisición de 20 nuevos contenedores ferroviarios homologados.

Con esta actuación, Vigo se integra plenamente en la red gallega de economía circular, facilitando una gestión más eficiente, moderna y sostenible de los residuos, y reforzando el compromiso del territorio con la reducción del impacto ambiental y la valorización de la materia orgánica.